Cambiar las ventanas del hogar - todo lo que necesitas saber

Luis Mateo

Escrito por Luis Mateo

Guía para cambiar las ventanas del hogar - qué aspectos debes considerar

Si estás evaluando el cambio de las ventanas de tu hogar y no sabes por donde empezar, esta guía te puede ayudar.

Las ventanas son una parte fundamental en el hogar. Unas ventanas en mal estado pueden influir enormemente en la calidad de vida de los usuarios de una vivienda (o de una oficina o un local comercial, etc.), en su salud y en su economía. Por este motivo, son muchas las personas que se plantean sustituirlas por unas nuevas cada cierto tiempo, al mudarse o al hacer una reforma del hogar.

Si éste es tu caso y quieres saber cómo cambiar las ventanas de tu vivienda del mejor modo posible, es probable que estés buscando algunos consejos, guías o tutoriales. Nuestra intención es que, con este artículo, puedas encontrar toda la información que necesitas para afrontar el cambio de ventanas de tu vivienda con la mayor garantía y tranquilidad. Intentaremos explicarte, paso a paso, todo lo que tienes que hacer y los aspectos que debes tener en cuenta para sentirte completamente satisfecho una vez que esté terminado el cambio.

¿En qué consiste exactamente el cambio de ventanas?

Cuando se habla de cambiar las ventanas de una vivienda, se puede tener una percepción imprecisa de lo que esto supone. Algunas personas piensan que esto se refiere solo a la sustitución del vidrio o de las hojas de la ventana. Pero, en realidad, esta obra va mucho más allá.

El cambio de ventanas conlleva una obra completa en la que hay que desatornillar, desmontar –o incluso arrancar picando– las ventanas y las persianas para poder instalar la nueva estructura completa, lo cual incluye también unos nuevos medios de fijación y aislamiento. Si no se hiciera de este modo, el resultado no sería eficiente ni se podría disfrutar de todas las ventajas que se suponen a unas ventanas nuevas.

¿Cuáles son las ventajas de cambiar las ventanas de un hogar?

Ante una obra de tal envergadura, y que también requiere de cierta inversión económica, es necesario tener claros los beneficios que se van a obtener. En este caso, no son pocos y, además, algunos de ellos son inmediatos.

  • Un mayor aislamiento térmico. Esto es vital para gozar de una mayor comodidad en el interior de la vivienda, sobre todo en las épocas del año y en las ubicaciones geográficas en las que las temperaturas son más extremas, tanto en invierno como en verano.
  • Enorme ahorro energético y económico. Al reducir la dependencia de dispositivos de climatización, también disminuye el gasto energético. Esto, al final de cada mes, redundará en la factura de la luz y del gas, por lo que la inversión económica del cambio de ventanas se puede amortizar a medio plazo.
  • Reducción de ruidos procedentes del exterior. Según en qué ubicaciones, la acústica procedente de la calle y del tráfico pueden resultar molesta, afectando a la concentración, al descanso y, en definitiva, a la calidad de vida.
  • Una estética más actual o a gusto del usuario. Aunque pueda parecer una cuestión puramente material, el aspecto exterior puede influir en la decisión de cambiar las ventanas de un hogar. Igualmente, esto también le da un valor añadido al conjunto de la vivienda en términos económicos.

Ejemplo de aislamiento térmico tras el cambio de ventanas

La ventana a sustituir es de aluminio estándar con apertura en corredera, cajón de persiana en monobloc sin aislamiento interior y con accionamiento manual mediante cinta.

Ventana a sustituir en aluminio - foto tomada en enero de 2019Ventana a sustituir en aluminio - foto tomada en enero de 2019

En la foto térmica de la misma ventana (ilustrada en la foto a continuación), se aprecian los colores más oscuros (azulados/violetas) que representan las áreas más frías. En este caso, los perfiles de aluminio son puentes térmicos con el exterior, haciendo que toda la zona junto a la ventana sea un punto crítico de pérdida energética.

Foto térmica de la ventana a sustituir en aluminio - foto tomada en enero de 2019Foto térmica de la ventana a sustituir en aluminio - foto tomada en enero de 2019

Hemos instalado una nueva ventana de PVC con vidrio bajo emisivo con control solar y Gas Argón. La transmitancia térmica de la ventana aproximado es de 1,0 - 1,1 Uw (consulta cómo se calcula la tramitancia de una ventana). La ventana posee una persiana en monoblock con lama térmica y cajón aislado con accionamiento mediante motor eléctrico. Se ha realizado la instalación con aislamiento perimetral entre cámara y ventana, con espuma de poliuretano de baja expansión y alta densidad.

A continuación, podemos observar la nueva ventana recién instalada. Se puede apreciar el enlucido de yeso perimetral que finalmente se aplica para tapar las juntas entre ventana y muros, así como la roza inferior de canalización eléctrica hasta el punto de luz próximo para alimentación de motor de persiana.

Ventana en PVC recién instaladaVentana en PVC recién instalada

En la foto térmica una vez acabada la instalación se puede apreciar cómo las zonas más frías están en el perímetro de la ventana y en la roza para la alimentación del motor de persiana, que indica la zona de enlucido de yeso, que estando recién aplicado y aún sin fraguar al 100%, refleja los puntos más fríos.

Foto térmica de la ventana en PVC recién instaladaFoto térmica de la ventana en PVC recién instalada

En apenas una semana, la foto térmica indicará una temperatura homogénea, un indicativo de la mejora en la eficiencia energética conseguida al cambiar la ventana.

A continuación, mostramos la obra final terminada con la pintura.

Ventana instalada en PVC con la pared pintada - obra terminadaVentana en PVC instalada con la pared pintada - obra terminada

¿Qué hay que tener en cuenta antes de cambiar las ventanas?

El cambio de ventanas de una vivienda es un trabajo complejo que, para resultar completamente eficiente, tiene que tener en consideración muchos aspectos. El tipo de ventanas que se elijan, tanto en lo que se refiere a los materiales (ventanas de PVC, ventanas de aluminio, de madera, etc.), como al tipo de apertura o el color exterior dependerá de factores como los siguientes:

El tipo de vivienda

Según en qué tipo de construcción desees hacer el cambio de ventanas, tendrás que optar por unas u otras. Los edificios de viviendas suelen tener distintas características de aislamiento térmico que las viviendas unifamiliares. Pueden influir también otras cuestiones como la altura del piso, si da al exterior o a zonas interiores, si es un edificio histórico con una fachada protegida, si la comunidad de vecinos condiciona el color y el material, etc.

La orientación de la vivienda y de las ventanas

La orientación de la vivienda y, en concreto, de las ventanas que desees cambiar, también puede llevarte a una decisión u otra. En general, las ventanas deberían contar con vidrios bajos emisivos, también llamados de aislante térmico reforzado, que sirve para evitar la fuga energética desde el interior hacia el exterior. Si están orientadas hacia el sol en alguna franja horaria, también tienen que disponer de control solar, para reducir la entrada de calor desde fuera.

La exposición al ruido

La contaminación acústica es otro factor decisivo a la hora de elegir unas ventanas u otras. El tipo de vidrio puede influir mucho en esto, pero también hay que considerar el tipo de perfiles en los cercos y las hojas de las ventanas, para que mantengan el aislamiento óptimo en caso de que estén situadas en zonas muy concurridas, cerca de lugares con tráfico, etc.

El color exterior de las ventanas

En un principio, el color en el exterior de las ventanas puede estar limitado por las condiciones de la comunidad de vecinos o la protección de una fachada histórica. Pero, más allá de cuestiones estéticas, es importante tener en cuenta que los colores claros, sobre todo el blanco, resultan mucho más eficientes energéticamente que las tonalidades oscuras.

Otros aspectos a tener en cuenta

En las ventanas de una vivienda puede haber otro tipo de elementos concretos que influyan en la elección. Algunos de ellos pueden ser los embellecedores, las persianas o las mosquiteras. La instalación de estas últimas puede verse afectada según el tipo de construcción del edificio, y pueden resultar muy interesantes en algunas áreas en las que haya mayor presencia de insectos.

También es recomendable prestar atención al tema de las persianas. Mantener unos cajones viejos puede echar por tierra las intenciones de aislamiento y ahorro que se pretenden conseguir con el cambio de ventanas, por lo que lo mejor sería optar por unos cajones nuevos, acordes con las ventanas que se van a instalar.

Tipos y materiales de ventanas

Cuando se cambia las ventanas, uno de los aspectos más importantes es el tipo de ventana que se va a instalar. Y es que los tipos de ventanas existentes hoy por hoy en el mercado son tan variados que incluso los pequeños detalles pueden marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso de la obra.

Para comprender la importancia de esto y elegir bien la ventana que conviene instalar –la cual también tiene que ser compatible con los gustos estéticos–, vamos a tratar de repasar los tipos de ventana más habituales y las características de cada uno de ellos según distintos factores.

Tipos de ventana según la perfilería

El perfil, o la perfilería, es el material con el que están hechos los marcos y las hojas de las ventanas, y es uno de los aspectos sobre los que más atención hay que prestar a la hora de decidirse por un tipo de ventana u otra.

Ventanas de madera

Las ventanas de madera son todo un clásico y resultan bastante eficientes como aislante natural. Estéticamente, pueden resultar imbatibles, sobre todo para aquellos que busquen darle un aire tradicional a su hogar o para los que quieran un mayor grado de personalización.

Pero su principal inconveniente es el alto coste. Además de resultar más caras que las ventanas de otros materiales, requieren de mayores cuidados en el aspecto estético y son menos resistentes ante la lluvia, la humedad, la radiación solar o la contaminación, entre otros agentes externos.

Ventanas de aluminio

Durante mucho tiempo, las ventanas de aluminio fueron la alternativa a las ventanas de madera. Su ligereza y su alta resistencia hacen de este tipo de ventanas una opción muy atractiva, sobre todo en entornos donde las inclemencias climatológicas pueden ser más con los materiales expuestos al exterior.

Tradicionalmente, se consideraban menos eficientes en términos acústicos y térmicos, pero las que cuentan con una rotura de puente térmico resultan mucho más beneficiosas, y pueden llegar a resultar igual de eficientes que las ventanas de PVC en cuestión de aislamiento.

La rotura de puente térmico es una técnica que permite romper la transmisión de calor entre los perfiles exteriores e interiores de las ventanas, normalmente en las de aluminio. Esto se consigue intercalando un mal conductor, como un plástico, que impide esa transmisión y favorece el aislamiento térmico entre el interior y el exterior.

Ventanas de PVC

De los grandes tipos de perfiles, éste es el más actual en nuestro país, y su entrada en el mercado supuso una gran revolución, ya que aunaban una gran capacidad de aislamiento térmico y sonoro a unos escasos costes de fabricación y mantenimiento.

Además, son muy versátiles y su fabricación puede personalizarse de un modo amplio para adaptarse a distintos colores y formas.

Tipos de ventanas según su acristalamiento

El tipo de vidrio de la ventana también es de gran importancia a la hora de acertar. No hay que olvidar que éste es el que va a suponer la mayor parte de la superficie de la ventana y es fundamental para conseguir los mejores resultados a la hora de realizar un cambio de ventanas. Cada vidrio tiene una función principal y puede ser más o menos adecuado según el lugar geográfico en el que se encuentre la vivienda.

Vidrios bajo emisivo

Este tipo de vidrio tiene un fin eminentemente económico, pensado para ahorrar en energía y en costes de refrigeración y calefacción, ya que su cometido es evitar la transmisión de calor o de frío desde el interior hacia el exterior.

Vidrios control solar

Se podría decir que son similares a las anteriores, pero, a las prestaciones que aportan los bajos emisivos, hay que añadir que éstos también resultan muy eficaces a la hora de reducir la influencia del calor emitido por el sol en el interior de las estancias. Son las más solicitadas en ubicaciones en las que predominan las altas temperaturas, ya que permiten reducir los costes de refrigeración de los habitáculos.

Vidrio acústico

Como su nombre indica, este tipo de acristalamiento de ventanas permiten un mayor confort en el interior de las viviendas que se encuentran ubicadas en lugares ruidosos, como pueden ser los centros de las ciudades o las primeras plantas, sobre todo cuando están sobre locales comerciales o de ocio.

Vidrios de seguridad

Las ventanas de seguridad cuentan con dos vidrios o más, que están unidos entre sí mediante una fina capa de plástico que impide que, en caso de rotura, se desprendan. Dentro de este tipo de vidrios, hay una gran variedad, según cuáles sean las necesidades específicas de los usuarios o de la vivienda, y que están diseñados específicamente para resistir roturas, armas de fuego, etc.

Una combinación adecuada entre perfiles y acristalamiento

El hecho de ser dos partes bien diferenciadas permite elegir una combinación que sea compatible y aumente la eficacia de lo que se busca al cambiar de ventanas. De poco o nada serviría escoger un perfil con poca eficiencia acústica o térmica junto a unos vidrios de alto aislamiento. Los resultados óptimos se obtienen, siempre, cuando ambas partes de las ventanas se complementan con el mismo fin.

Tipos de apertura de ventanas más comunes

Aunque esto pueda parecer un condicionante secundario, también es importante a la hora de acertar plenamente ante un cambio de ventanas. Y es que ni todas las viviendas son iguales, ni los espacios interiores o exteriores, ni las necesidades de luz o de ventilación son las mismas. Por estos motivos, junto a la elección de un perfil y de un vidrio, hay que saber escoger adecuadamente el tipo de apertura que más conviene.

Ventanas fijas

Este tipo de ventana solo cuentan con un marco acristalado y no permiten que se abra de ningún modo, sino que solo dejan pasar luz y energía. Lo más habitual es que las ventanas fijas se monten en compañía de otras que sí se abran, formando un conjunto más amplio en el que no hace falta una apertura completa.

Ventanas abatibles

También conocidas como ventanas batientes o ventanas practicables, son las ventanas más tradicionales, que se abren desde un lateral y que cuentan con unas bisagras que unen el perfil móvil con el fijo que está adosado a la pared. Normalmente, este tipo de ventanas son de una o dos hojas.

Ventanas oscilobatientes

Estas ventanas tienen apertura abatible, y, además, un modo de apertura por la parte superior. Son las más comunes en las viviendas, sobre todo en las de obra nueva. Su manilla cuenta con tres posiciones: cerrada, apertura por el lateral y apertura por arriba, y ésta es la que favorece una ventilación óptima de la estancia sin tener que abrir la hoja por completo, como sucede con las abatibles, la cual requiere de mucho más espacio.

Ventanas correderas

Éste es otro tipo de ventanas muy clásico y funcional, aunque resultan menos eficientes en prestaciones y en aislamiento. Se abren deslizando las hojas sobre unos raíles, lo cual permite una apertura parcial de la ventana.

Ventanas corredera-paralela

La ventana corredera-paralela, también conocida como oscilo-paralela según el tipo de herraje que se utilice, se abre deslizando una hoja sobre un carril externo. Estas ventanas usan la misma tipología de perfil y ofrecen las mismas prestaciones que las oscilobatientes, y su instalación es particularmente interesante en balconeras de gran tamaño.

Ventanas plegables

Son las que permiten que las hojas se plieguen entre sí como si de un acordeón se tratara. Se asemejan a las correderas en cuanto a que también dependen de raíles por las que deslizarse, y, al igual que aquellas, son muy prácticas cuando los espacios interiores son más reducidos y para dar salida a jardines, patios, etc.

Ventanas guillotina

No son tan habituales en España, pero sí en otros países. Tienen la hoja dividida en dos partes, con la superior habitualmente fija y la inferior que se desliza sobre raíles verticales. Son muy cómodas para dejar que pase el aire cuando no hay espacio para una apertura interior de la ventana, pero solo permiten que se desplace la mitad de la hoja.

Ventanas pivotantes

Más habituales en tejados y buhardillas, estas ventanas giran sobre un eje central horizontal, por lo que permiten regular casi milimétricamente la apertura y el grado de ventilación y, a la vez, facilitan enormemente su limpieza por ambas caras de la hoja.

Tendencias para el cambio de ventanas en 2022

En todo tipo de actuaciones que tengan que ver con la construcción, las reformas y la decoración de interiores, además de los factores prácticos, suelen intervenir otras cuestiones que pueden variar o evolucionar.

En lo que nos concierne aquí, y con respecto a una obra para cambiar las ventanas, en 2022 hay una serie de tendencias y recomendaciones que conviene tener en cuenta, ya que también pueden influir en los resultados, los costes y la satisfacción final.

La principal de las tendencias actuales es la de buscar el máximo ahorro energético, por lo que los materiales elegidos deberían ser los apropiados para minimizar la transmitancia térmica, tanto en lo que se refiere a la perfilería como al vidrio.

En los últimos tiempos, el material más elegido en perfilería de ventanas era el aluminio, aunque la aparición del PVC, con unas prestaciones tan buenas o incluso mejores que las ventanas de aluminio de alta gama, y unos precios sensiblemente inferiores, hacen que ésta sea la opción que más se recomiende en la actualidad.

De hecho, una de las combinaciones más elegidas y recomendadas a la hora de afrontar un cambio de ventanas es la de PVC junto a vidrio con ATR (aislamiento térmico reforzado), y apertura oscilobatiente.

Pero, tal y como se ha explicado en los puntos anteriores, la gran variedad de aperturas existentes en la actualidad facilita una elección personalizada para poder adaptarse a espacios más reducidos o ubicaciones con unas condiciones particulares.

¿Cuál es el precio aproximado de cambiar unas ventanas?

El coste que supone cambiar unas ventanas en una habitación o en una vivienda puede diferir enormemente, ya que las variables que afectan a dicho precio son múltiples. Como hemos visto hasta ahora, en esto pueden influir el material del perfil, el tipo de vidrio y la apertura. Pero hay otros factores a tener en cuenta, como la ubicación geográfica o el precio de las materias primas, algo que, en estos meses de post pandemia, afecta en gran medida a todo tipo de productos.

Dado que, en la actualidad, la mayoría de las ventanas que se instalan son de aluminio o de PVC, una buena medida sería comparar el coste de ambos tipos de perfiles en igualdad de condiciones. Es decir, unos perfiles de aluminio y de PVC cuyas prestaciones en eficiencia sean similares, para lo cual habría que optar por una gama alta de perfiles de aluminio con rotura de puente térmico incorporado.

Yendo también a unos componentes similares en lo que se refiere a los herrajes, a los vidrios y a los cajones de persiana, en los casos que sea pertinente, se podría decir que las ventanas con perfiles de aluminio pueden llegar a salir por entre un 30 y un 70% más caras que unas semejantes fabricadas en PVC.

Como siempre, al coste de las propias ventanas, hay que añadirle el de la mano de obra y el margen comercial, cantidades que pueden variar según la ciudad o la región. Hay que decir que estas cantidades, a pesar de que se añaden a cada una de las ventanas, pueden verse rebajadas si el número de ventanas que se van a comprar e instalar es más de una unidad.

Ejemplo de precio para unas ventanas de PVC

Por poner un ejemplo concreto del precio medio de una ventana nueva con instalación incluida, podríamos decir que un modelo de ventana con perfil de PVC en color blanco y un tamaño de 1.200 x 1.200mm., al que se le añade un cajón de persiana monoblock, un vidrio 4/16/4 bajo emisivo, y herraje oscilobatiente con palanca de rebajo, sería de 650€, aproximadamente.

Tal como hemos comentado, este precio ya incluye el trabajo de instalación de la ventana.

¿Qué información se debe incluir a la hora de solicitar un presupuesto?

Con tantos condicionantes, puede resultar complicado recordar toda la información necesaria para pedir una valoración económica de este tipo de obras. Para ello, te puedes guiar por los siguientes puntos:

  • El tipo de vivienda: piso, casa, edificio con fachada protegida, etc.
  • Dirección: municipio, calle y número.
  • Orientación de las ventanas: norte, sur, este, oeste, y el número de horas que reciben la luz directa del sol.
  • Descripción de la forma y apertura de las ventanas actuales: tanto si es corredera, abatible de una hoja o dos, oscilo batientes, etc.
  • Material y color: si es de madera, aluminio, etc. y el color del exterior, a ser posible el código de la carta RAL.
  • Persianas: si tienen persiana, qué tipo, etc.

En definitiva, se debe incluir toda la información que se pueda y, si es posible, adjuntar fotografías u otra información de la que se disponga.

¿Cómo se deben medir las ventanas para pedir un presupuesto?

Lo primero que debes hacer es medir el ancho de la ventana. La forma más fácil es, desde el interior de la vivienda, y de izquierda a derecha. Pero, para medirla de un modo más preciso, es mejor abrirla y medir por fuera de ladrillo a ladrillo (o de muro a muro).

Para el alto de las ventanas, el proceso es el mismo, aunque hay que tener en cuenta si hay un cajón de persiana en el interior de la vivienda, para medirlo y añadirlo también.

De todas maneras, puedes solicitar a la empresa instaladora que realicen ellos una medición más precisa y profesional para asegurarse de que todo es correcto.

¿Cómo es el proceso del cambio de ventanas?

Con toda esta información, puedes dirigirte a una empresa instaladora para solicitar el presupuesto. Lo ideal es que vayas allí en persona para ver los tipos de materiales, colores y todas las opciones disponibles para las ventanas. De este modo, se puede hacer un cálculo definitivo de lo que va a costar el cambio.

Como las ventanas se encargan y se fabrican a medida para cada vivienda, es necesario que un técnico de la empresa haga una visita para confirmar las medidas y comprobar si hay algún otro aspecto que pueda afectar en la obra. Una vez que se confirma todo y se encargan las ventanas, se acuerda un día para realizar la instalación.

Llegado ese día, se recomienda que tú, como cliente, prepares las zonas del hogar donde vas a cambiar las ventanas. Es recomendable retirar todos los objetos delicados que estén cerca de las mismas, así como cualquiera que pueda molestar a los operarios durante la instalación.

También tienes que tener en cuenta que este tipo de obras genera mucho polvo y suciedad, por lo se deben tapar con plásticos los muebles cercanos y cubrir el suelo con cartones. De esto es probable que se encargue la empresa instaladora, pero no está de más que tengas un poco de prevención.

El cambio de las ventanas en sí consiste en la retirada de las ventanas viejas, el acondicionamiento del hueco resultante y la posterior instalación de las ventanas nuevas. En estos puntos, es probable que sean necesarios algunos trabajos de albañilería y pintura, sobre todo en el interior de la vivienda. Por la parte del exterior, los acabados se resuelven con sellados o con embellecedores adheridos a la fachada y a la ventana, ya que la pintura en esta parte es muy difícil de igualar.

En lo que se refiere a las ventanas viejas, es la empresa contratada la que se encargará de retirarlas, tratar los distintos materiales y reciclarlas como corresponde.

Por último, y debido a la cantidad de polvo y suciedad generada, la empresa deberá realizar una recogida de materiales y un barrido para retirar los restos más amplios. Pero también es probable que debas acometer una limpieza más detallada al retirar todos los plásticos y cartones, así como el material de la obra.

Un cambio que merece la pena

Esperamos que esta guía para cambiar las ventanas de tu hogar te haya sido de utilidad y haya resuelto todas tus dudas. Sobre todo, en lo que se refiere a los beneficios que se obtienen al realizar esta obra.

De cualquier manera, estamos a tu entera disposición para responder a otras cuestiones y ayudarte en el caso de que estés pensando cambiar las ventanas de tu casa para obtener un mayor confort, tranquilidad y ahorro.


Luis Mateo
Luis Mateo

Luis Mateo es gerente de Abaco44 y experto en el proceso de cambio de ventanas en hogares, con más de 25 años de experiencia. Luis posee, entre otras, la certificación "Passive House Tradesperson" emitida por Passive House Institute.

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